La Compañía Armónica de Silencios nació de mi trabajo de investigación sobre la inspiración artística, durante la cual acercarme al testimonio de diferentes procesos creativos me hizo reparar con mayor apertura en los cambios que mi propia sensibilidad experimenta ante cualquier clima o ambiente, o lo que en otras palabras llamamos: vivir.

Estar con nosotros mismos es ya toda una maraña de comportamientos, afectividades y limitaciones que no reconocemos fácilmente por sernos tan habituales; somos o nos decimos que somos, hablamos o quedamos y los prejuicios se asientan o las convicciones se enarbolan, pero como sea nuestro orgullo o fragilidad atan su hondura ante la presencia de otra persona.

Sin adherirme a una disciplina en particular, mi fundamentación parte de la estética fenomenológica; el juego viene y va con personas que hacen arte o experimentan con su sensibilidad en diferentes medios y circunstancias.

 


MI DAIMON (δαίμων), O MI TESTIMONIO SOBRE LA APERTURA.

Hay algo que se te trepa y no entiendes qué es, aunque el efecto es parecido al de un sedante que no te permite pensar, excepto andar con una ligereza que da rienda suelta a un guía nocturno. Es como una ceguera luminosa que intuye todo a tientas, aunque caminas con certeza e intervienes de manera activa en las decisiones que toma tu cuerpo: con lo que hacen tus manos al escribir, tu torso al danzar, tu muñeca al pintar… cuando taladras la piedra o si diriges tu peso a las gubias o acomodas las cosas, los ready-mades. Algo te lleva y buscas con urgencia placentera y aunque eres cazador de alguna presa, sabes que no la vas a devorar; el sigilo se ancla a tus poros ya dilatados y absorbe toda la viveza con que las cosas lo golpean… y orquestas todo el silencio, entonas el ruido o creas el color y por un momento eres un mago que _hace aparecer_ esas cosas _invisibles_, y el mundo es [en]sueño y te sientes pleno dentro de él; todo es resplandeciente por su claridad y todo es armónico por sus ausencias y presencias. Y no hay marcha atrás; el mundo no era otro pero sí será distinto y te has ido y quedas, ante la belleza o lo que llaman arte.

Junio 2020